El Teatro Colón de Buenos Aires es una de las salas de ópera
más importantes del mundo. Su rico y prestigioso historial y las excepcionales
condiciones acústicas y arquitectónicas de su edificio lo colocan al nivel de
los mejores teatros del mundo.
Pero el Teatro Colón antes estaba ubicado en otro lugar
distinto al que hoy ocupa. Su primera sede se inauguró el 25 de abril de 1857 con una premiere de gala
de la ópera La traviata, de Giuseppe Verdi.
El edificio estaba ubicado en las actuales Rivadavia y
Reconquista, frente a la Plaza de Mayo, en el lugar que actualmente ocupa el
Banco Nación (y que mucho, muchos años antes había sido un cementerio).
Su capacidad estaba calculada para 2.500 personas, con 64
palcos, 441 plateas, 114 tertulias, 240 cazuelas, y 250 lunetas paraíso.
Funcionó allí hasta el 13 de septiembre de 1888 (también con
una obra de Verdi: "Otello") cuando se vendió al Banco Nacional para
utilizar ese dinero en la construcción de un nuevo teatro (donde lo conocemos
actualmente). Eso sí, la nueve sede se inauguró 20 años después, en 1908..